Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo preliminar para extender por 60 días el alto al fuego vigente desde abril e iniciar negociaciones sobre el programa nuclear iraní, según informó Axios citando a funcionarios estadounidenses y fuentes regionales involucradas en las conversaciones.
Sin embargo, el pacto todavía necesita la aprobación final del presidente Donald Trump, quien mantiene presión sobre Teherán mientras enfrenta cuestionamientos internos dentro del Partido Republicano sobre la posibilidad de firmar un acuerdo con el régimen iraní.
El posible entendimiento representa el avance diplomático más importante desde el inicio del conflicto entre ambos países a finales de febrero, una guerra que elevó la tensión en Medio Oriente y puso en riesgo el suministro energético global debido a la crisis en el estrecho de Ormuz.
Tras conocerse la noticia, los precios internacionales del petróleo retrocedieron y los mercados reaccionaron positivamente. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico ante la expectativa de una eventual desescalada del conflicto.
De acuerdo con Axios, el memorando contempla mantener abierto el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz —ruta clave para cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas— y obliga a Irán a retirar las minas instaladas en la zona en un plazo de 30 días.
La información se conoció pocas horas después de nuevos enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes. Washington aseguró haber derribado drones iraníes cerca del estrecho, mientras Teherán afirmó haber respondido contra instalaciones militares estadounidenses en la región.
Pese a la tregua, las tensiones continúan. Estados Unidos acusa a Irán de restringir el tránsito marítimo y extorsionar embarcaciones comerciales mediante pagos para garantizar un “paso seguro” por Ormuz. Al mismo tiempo, Trump reiteró que “ninguna nación controlará” esa vía estratégica y prometió garantizar la libre circulación internacional.
Las negociaciones también incluyen uno de los puntos más sensibles del conflicto: el eventual descongelamiento de hasta US$24.000 millones en activos iraníes bloqueados por Estados Unidos. Mientras Teherán exige la liberación total de esos fondos, Trump aseguró que todavía no se discute un alivio de sanciones.
Las conversaciones avanzan con mediación de Catar y Pakistán, aunque persisten diferencias importantes sobre las condiciones del acuerdo final.
El posible pacto podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente y aliviar la presión sobre los mercados internacionales, aunque el escenario sigue siendo altamente frágil y depende, en gran medida, de la decisión final de la Casa Blanca.